CARTAGENA, EL MEJOR FINAL POSIBLE.
Una persona mucho más "viajada" que yo, me lo dijo antes de mi viaje a Colombia. " ¿Vas a ir a Cartagena de Indias? Es de las pocas ciudades del mundo a la que me gustaría volver".
Mitad por azar, mitad por motivos de organización del viaje, Cartagena, es la última parada de nuestro recorrido por Colombia. Se convirtió en el mejor final posible de un viaje mágico.
Es color, luz.
Cartagena es historia. De conquista, de comercio, de riquezas, de piratas, de estrategias militares, de Inquisición, de esclavitud, de independencia. Una de esas pocas ciudades que lo tiene todo y por tanto, su visita es imprescindible. Su permanencia en ella al menos una semana se hace recomendable. No debería bastarnos con verla, sería conveniente impregnarnos de ella.
Hay barrios en el mundo que es absurdo describir porque hay que verlos y vivirlos. Probablemente el centro histórico, intramuros, de Cartagena, sea una de ellos.
Hay que recorrerlo. Por la tarde y por la noche, un día a una hora y al siguiente a otra, y así sucesivamente, cada jornada en un momento distinto del día.
¿Hace calor? Realiza el recorrido sobre la muralla, notarás el alivio de la brisa marina y además de ver el casco histórico desde una perspectiva distinta, comprobarás que Cartagena es mucho más de lo que creías.
Su poderío turístico e industrial comforman la Cartagena actual, como el comercio, la esclavitud o la inquisición son parte importante de su historia y la de todo el continente. Una historia que puedes descubrir dentro y fuera de su recinto amurallado.
Por hoy, ya está bien.... Iremos conociendo más de esta ciudad en próximas entradas.