SERENIDAD Y BELLEZA.
Como en París.
Por razones bien distintas, pero al igual que en la capital francesa, en la pequeña Barichara, mires a donde mires tienes la necesidad de sacar la cámara de fotos para inmortalizar el momento.
Si en París son los majestuosos edificios, los puentes sobre el Sena o la plaza de Les Vosges; en Barichara es la elegancia modesta de sus calles, las casas cuidadas hasta el mimo, parques exuberantes. Si el interior es magnífico, sólo hay que alzar la vista para seguir disfrutando de este pueblo en medio de un paraíso natural.
Daniel es un valenciano que lleva 10 años en Colombia, se cansó de la gigantesca Bogotá y " apareció" Barichara. Una cena en su restaurante, Carambolo Itaca" te permitirá disfrutar de unos patacones ( plátano frito) espectaculares y distintos a los del resto de Colombia. Carta de pocos platos, pero deliciosos. Pequeña selección de vinos españoles muy conocidos a los que se añade un argentino y un chileno.
Afabilidad, serenidad, es lo que transmiten los habitantes de esta localidad tranquila. A primera hora de la tarde se incrementa la actividad en el parque central. Sobre todo si es sábado.
Con escolares que en las horas de recreo por la mañana y al acabar las clases por la tarde dan la sensación de que efectivamente en Barichara hay muchos niños.
En el interior de las casas, algunas de ellas como la de Miguel transformadas en hostales, sus patios frescos son también coquetos, elegantes, tranquilos, como todo en Barichara.
Muchos son los que piensan que es la localidad más bella de Colombia, es posible.
Cuenta la leyenda que en 1702 la Virgen se le apareció a un campesino. En una piedra quedó impresa la imagen de la divinidad y se convirtió en lugar de culto sobre el que en 1742 don Francisco Padilla y Ayerbe fundó Barichara que en dialecto guane significa " lugar para el descanso"...
Excelente nombre para una magnífica población por muchos motivos.
Descanso y disfrute para los sentidos.
Y nos quedan las hormigas culonas, de las que hablaremos otro día.
Muy bien Victor.
ResponderEliminarMuchas gracias, Belén. Espero que te gusten, ésta y las próximas entradas del blog.
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